martes, 30 de noviembre de 2010

Sigue en el Mundo la tendencia a incrementar la investigación científica marina... ¿y aquí?

Cada día que pasa y muere en este siglo XXI deja en la historia asombrosos descubrimientos muchos de los cuales se asocian con atenciones a problemáticas que afectan a la Humanidad y de ellos otro tanto relativos a la interacción entre los espacios oceánicos y los continentales.

Este comentario viene a colación, por una parte, a propósito de la Conferencia de COP16 organizado por las Naciones Unidas sobre Cambio Climático en Cancún, México este mismo 29 noviembre, a la cual, según declatraciones del ministro del Ambiente, Alejandro Hitcher, Venezuela buscará la aprobación de la propuesta con una estrategia integradora junto con los países que conforman la Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (Alba-TCP), la cual consistirá en la adopción de un segundo periodo de compromisos, con reducciones ambiciosas y domésticas a través de una Enmienda al del Protocolo de Kioto; en el marco de unas declaraciones que diera el Presidente de la República en las cuales destacó que los trastornos del clima como huracanes, sequías extremas, inviernos severos, el calentamiento global y la destrucción de la capa de ozono "son el resultado de los efectos devastadores del capitalismo, que por más de 200 años impera en el mundo".

Por otra parte, y en línea con los trastornos señalados por el Presidente, a propósito de las actividades que llevará a cabo España, relacionadas con la exploración oceánica y en el estudio del cambio climático a través de La Expedición de Circunnavegación Malaspina; un proyecto, dirigido por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que arrancará el próximo 15 de diciembre con la salida de Cádiz del buque de investigación oceanográfica Hespérides (modelo de la misma cuna de nuestro "Punta Brava" BO-11 nacido en los astilleros de San Fernando) y el Sarmiento de Gamboa, a bordo de los cuales más de 400 científicos estudiarán durante 7 meses el impacto del cambio climático en el océano.

Según el investigador del CSIC y coordinador de Malaspina, Carlos Duarte, "Es un proyecto ambicioso, de dimensión global, que atiende a dos necesidades importantes: evaluar el impacto del cambio global sobre el océano y explorar ese ecosistema aún tan desconocido que es el océano profundo".

En este escenario escenario surge la interrogante sobre qué estamos haciendo en Venezuela por la investigación marina que nos permita poner nuestros recursos tecnológicos y nuestro talento científico al servicio de la innovación en investigación que nos permita, como Estado, plantear en cumbres del concierto de naciones, exponer nuestra posición con CONOCIMIENTO DE CAUSA...